Casos de éxito
iPad transforma el aprendizaje en Jardín Campestre del Norte
El Jardín Campestre del Norte implementó 80 iPad y capacitó a 28 docentes para crear experiencias de aprendizaje más activas, creativas y participativas.

Casos de éxito
El Jardín Campestre del Norte implementó 80 iPad y capacitó a 28 docentes para crear experiencias de aprendizaje más activas, creativas y participativas.


El Jardín Campestre del Norte buscaba transformar la manera en que sus estudiantes participaban en su proceso educativo. El objetivo no era simplemente incorporar nuevos dispositivos, sino utilizar la tecnología para que los estudiantes asumieran un papel más activo en su aprendizaje.
Para hacerlo posible, la institución necesitaba una estrategia que integrara los equipos al entorno educativo desde el primer día y, al mismo tiempo, preparara a los docentes para aprovecharlos dentro del aula.
Implementar iPad en educación implica mucho más que entregar dispositivos.
Los equipos debían estar configurados y preparados para utilizarse desde el comienzo, las aplicaciones tenían que administrarse de manera sencilla y los profesores necesitaban acompañamiento para incorporar la tecnología en sus clases.
El reto, por tanto, estaba tanto en la experiencia de los estudiantes como en la gestión tecnológica que ocurre detrás de ella.
80 iPad listos desde el primer día
Junto a pc|mác, el Jardín Campestre del Norte implementó 80 iPad preparados para utilizarse desde el primer día.
La estrategia también incluyó la capacitación de 28 profesores, soporte continuo y una gestión centralizada de aplicaciones que permitió simplificar su despliegue.
Así, la institución pudo integrar dispositivos, administración y acompañamiento dentro de una misma implementación.
Con esta iniciativa, el iPad se incorpora al aula como una herramienta para promover experiencias de aprendizaje más activas, creativas y participativas.
Para los docentes, contar con capacitación y soporte facilita la incorporación de nuevas dinámicas dentro de sus clases. Para los estudiantes, significa disponer de nuevas herramientas para explorar y participar en su aprendizaje.
El caso del Jardín Campestre del Norte muestra que la transformación educativa no comienza únicamente con un dispositivo: comienza cuando tecnología, docentes y estrategia trabajan juntos.